Cuaderno de trabajo

26 mayo 2016

Una pequeña historia de martillos

Algunas notas sobre “esos extraños momentos en que las imágenes pasaron a ser martillos en las manos de quienes las observaban”.

El cine militante era un cine impaciente. Un cine que quería convertirse en ese martillo que, como afirmaba la máxima brechtiana (que Brecht nunca dijo), tenía que transformar a golpes la realidad. Que los cineastas militantes quisieran cambiar el mundo empuñando sus imágenes ha despertado muchas sonrisas de compasión ante la ingenuidad del empeño. Y es que, como recuerda Jacques Rancière en su crítica detallada e inteligente de las relaciones entre estética y política, no existe una relación evidente entre la percepción sensible de una imagen y la toma de conciencia.

Y sin embargo la historia del cine militante está llena de esos extraños momentos en que las imágenes pasaron a ser martillos en las manos de quienes las observaban. Como en 1968 en Brugherio, en las afueras de Milán, cuando los obreros de Manuli decidieron tomar su fábrica tras ver Apollon, una fabbrica occupata, el “noticiario libre” realizado por Ugo Gregoretti donde los trabajadores de Apollon reconstruían y escenificaban la ocupación de su fábrica en Roma. O como en 1970 en Atenas, cuando tras la proyección de Woodstock  “dos mil jóvenes atenienses se manifestaron en el centro de la capital, gritando eslóganes en contra de la policía antes de enfrentarse a ellos”. O como en 1971 por toda Alemania, cuando la proyección de la película de Rosa Von Prauheim No es perverso el homosexual sino la sociedad en la que vive inspiró la formación de diversos grupos de lucha por los derechos de los homosexuales.

À bientôt j’espère, la película rodada en 1967 por Chris Marker y Mario Marret junto a los obreros en huelga de la fábrica Rhodiaceta, ocupa un lugar muy especial en esta pequeña historia de martillos. Kristin Ross nos cuenta que la película “se emitió en Antenne 2 en febrero de 1968 y también circuló por diversos cineclubs y entre los estudiantes de Nanterre. La película permitió a muchos militantes acceder a un conocimiento que no habrían podido tener por ningún otro medio para conocer la turbulenta atmósfera política que reinaba en las fábricas francesas”. Y que este conocimiento se tradujo en formas de acción, es algo que queda claro al leer las palabras de Alain, un ingeniero que terminó por luchar codo con codo con los obreros industriales que paralizaron las fábricas francesas durante mayo del 68:

La primera cosa importante que me sucedió a mí, un poco antes de mayo del 68, fue el descubrimiento de la explotación de los trabajadores. En la escuela tuve que hacer unas prácticas en una mina de carbón durante tres meses. Viví con los mineros. Conocí sus hábitos, incluso cómo comían—algo de lo que no tenía ni idea. Esto me afectó mucho. Por las mismas mismas fechas, vi en la tele una película de Chris Marker sobre la huelga de Rhodiaceta. Para mí fue muy importante ver esa película en esa misma época, porque me podría haber dicho a mí mismo que, bueno, que los mineros eran algo especial, que se trataba de una clase obrera más arcaica. Pero Rhodia era una de las ramas más avanzadas de acumulación capitalista, y aquella huelga traía consigo reivindicaciones y formas de lucha que prefiguraron mayo y sobre todo lo que sucedió después de mayo…

 

El próximo 4 de junio a las 19:00 proyectaremos À bientôt j’espère charlaremos con David Cortés y Amador Fernández-Savater en la sala de cine de Tabakalera. + info

 

Imagen: Fotograma de À bientôt j’espère (Chris Marker y Mario Marret, 1967). 

Referencias:

La crítica de la estética brechtiana en Rancière está presente en buena parte de su obra reciente y particularmente en su libro El espectador emancipado (Castelló: Ellago, 2010).

La información sobre la ocupación de la fábrica de Manuli en Brugherio proviene del libro de Christian Uva L’immagine politica. Forme del contropotere tra cinema, video e fotografia nell’Italia degli anni settanta (Milán: Mimesis, 2015: pp. 46-47).

La cita sobre la manifestación que siguió a la proyección de Woodstock en Atenas reproduce las palabras del director del Instituto Francés en Grecia citadas por Kostis Kornetis en “¿Un 68 periférico? Reflexiones sobre un análisis comparativo de la resistencia estudiantil en los regímenes autoritarios de la Grecia de los coroneles y de la España tardofranquista” (Studia historica. Historia contemporánea 21, 2010: p. 107).

La información sobre la película de Rosa Von Prauheim proviene del libro The Queer Encyclopedia of Film & Television, editado por Claude J. Summers (Cleis Press, 2005: p. 112).

La cita de Kristin Ross proviene de su libro May ’68 and its Afterlives (Chicago University Press, 2012: p. 33), que a su vez cita a Alain a partir de la obra de Bruno Giorgini Que sont mes amis devenus?. El libro de Ross fue traducido y publicado en castellano por Acuarela Libros en 2008.

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